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Polonia sigue siendo el fiel de la balanza del pollo europeo de cara al otoño

La producción de pollo de la UE crece pero es más volátil: la polaca cayó cerca de un 20 % en julio, con gripe aviar y enfermedad de Newcastle bajo control.

Jorn Hansen
Jorn HansenAnalista de proteínas y materias primas blandas
2 de octubre de 20262 min de lectura

La producción de pollo de la UE ha crecido de forma sostenida durante la última década, y los motores de ese crecimiento siguen vigentes. La inflación empujó a los compradores hacia fuentes de proteína más baratas, con el pollo como claro beneficiado, mientras que la expansión se ha concentrado en Estados miembros de menor costo, como Polonia, España y Hungría. Lo que ha cambiado es la estabilidad de esa oferta. La producción de 2025 y 2026 ha sido mucho más volátil que la de 2023 y 2024, lo que desplaza el riesgo de precio en las aves de corral desde la tendencia de largo plazo hacia los shocks de oferta en países concretos.

Polonia es el caso más claro. Su producción ha crecido gracias a bajos costos laborales, una fuerte inversión, integradoras sólidas y una logística de exportación eficiente hacia Alemania y los Países Bajos, pero esa fortaleza no le ha dado estabilidad. La producción de julio se ubicó en unas 200.000 toneladas, frente a cerca de 250.000 toneladas un año antes, una caída de alrededor del 20 %. Con un ciclo de engorde del pollo de unas seis semanas, una brecha de ese tamaño suele trasladarse a precios más altos en cuestión de semanas. La producción ya se ha estabilizado, y el análisis de Vesper prevé que los precios polacos sigan cediendo en el corto plazo, aunque cualquier nueva perturbación podría revertir rápidamente esa tendencia.

España es el caso contrario. La producción española ha crecido con fuerza desde 2022 y con mucha menos volatilidad. Los vaivenes observados en el resto de la UE han tenido tres fuentes principales: las importaciones ucranianas, los hallazgos de salmonela y los brotes de gripe aviar. Como no se han anunciado cambios en las reglas para las importaciones desde Ucrania, la gripe aviar es la principal fuente de volatilidad que queda a futuro.

Por ahora, el panorama sanitario está tranquilo. Alemania notificó un brote en una granja comercial de pavos en Baja Sajonia, ya cerrado. Francia tiene tres brotes sin resolver, entre ellos uno en una granja comercial de patos en Maine-et-Loire, y con las rutas migratorias rumbo al sur, un agravamiento allí podría extenderse a la producción española. La enfermedad de Newcastle sigue activa en Castilla y León, en España, con 21 brotes sin resolver en granjas comerciales, pero está contenida.

En toda Europa, los precios se han afirmado en la mayoría de los países en las últimas semanas, aunque en la comparación semanal han cedido en las principales regiones productoras, lo que sugiere que el repunte está perdiendo impulso. Mientras la situación sanitaria se mantenga, el mercado apunta a un otoño y un invierno más tranquilos que el año pasado. El análisis completo ofrece el detalle por país y por enfermedad.